Esta foto aparece en muchas noticias sobre la última corrida de la Monumental. Yo la he cogido del Diari de Girona. Y como siempre pasa en este país, se empeñan en que todo debe ser blanco o negro.
El blanco inmaculado que acompaña al más débil o el negro zahíno de la crueldad. Yo no me considero ni pro-taurino, ni anti-taurino. Pero me da la impresión que la mayoría de los que estaban este domingo en la Monumental tampoco. Ni los de dentro ni los de fuera.
Recuerdo haber ido de pequeño varias veces a los toros. Me aburría tanto como en el fútbol. Mi abuelo Antonio, era, entre otras cosas, portero de los toros y del fútbol. Y supongo que teníamos cierta facilidad para entrar en ambos espectáculos. En la feria de Septiembre solían quedar asientos vacíos el primer día, el desencajonamiento y presentación de las corridas, y después el Bombero Torero. Ese siempre era un día especial. Nunca he vuelto a una plaza de Toros.
Hoy desde luego estaría fuera de lugar llevar a los niños a los toros. Pero, ¿Por la violencia?.Les invito a hacer el ejercicio de, sin ser forofo de ningún equipo, acudir a un campo de fútbol y respirar el ambiente. Y si tienen ocasión, escuchar los comentarios lanzados a los jueces de línea, por unos niños que no pueden entrar a los Toros. Y que tienen a los padres a pocos metros, o a demasiados. Da igual.Esos mismos niños, se pasan las horas conviviendo con otro tipo de violencia. En las aulas, contra sus madres o en los videojuegos.
El único argumento que se mantiene, es el maltrato animal. Pero incluso con este, el listón se pone demasiado alto. Cada día nos recuerdan la lista de festejos que maltratan animales.
Y tampoco pasa nada. Pero, reconozco que el toro sufre, y mucho. Era y es la parte del festejo que no es fiesta.
Dentro del reconocimiento de que todo puede cambiarse, o evolucionar…creo que el mundo del toreo también está estancado por una purista tradición. Sí. Como el flamenco. Y qué sería del flamenco hoy en día si no subieran a escenarios de grandes teatros, o promocionaran sus obras en internet o no hubieran introducido arreglos por ordenador. Mantienen un cierto aire de tradición. Pero van evolucionando. ¿Porqué no se puede contemplar la imagen de un toro que no muere en una plaza?. O de un torero dando grandes conferencias sobre el mundo del toro con potentes audiovisuales a modo de concierto.
Y ¿los antitaurinos?. Con un frente resuelto, se podrían dedicar a otras crueldades de la vida. Seguro que encuentran alguna. Y se lo agradecemos.
Compartelo con tus amigos: